Fintech, ¿una amenaza o la salvación del sistema bancario?

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Un banco sin sucursales, una casa de cambio sin un dólar o conseguir un préstamo en minutos. Todos ellos son ejemplos de emprendimientos financieros impensables (o imposibles) hace 15 o 20 años y que ahora son una realidad gracias a la tecnología. Es uno de los impactos de la expansión del uso de internet en el sector económico.

Tienen un nombre: fintech (Financial + Technology) y se trata de empresas que usan la tecnología para ofrecer servicios financieros diferentes a los tradicionales. En la mayoría de los casos se procura que sean a un menor costo y abarcando más personas. 

Los principales fintech ofrecen tarjetas prepagas (Ualá, Nubi), créditos online (Rapicredit), pagos online (Mercado Pago), compra y venta de monedas extranjeras (AirTM), transferencias de dinero entre personas del mismo país o incluso a cuentas de otros países o gestión de acciones en mercados bursátiles (iBillionaire).

Juan Esteban Saldarriaga, socio fundador de Rapicredit, aseguró al portal colombiafintech.com que facilitan préstamos a través de un mecanismo “alejado de lo tradicional que busca reducir filas en una instalación física, agilidad en el estudio del crédito, y hasta facilidad para pedirlo desde cualquier lado. Incluso a través de Facebook Messenger, donde las personas pueden hablar con un robot que les pide sus datos y les aprueba el préstamo en cuestión de minutos”. 

La tecnología facilita y abarata muchos de los procesos bancarios o financieros tradicionales, una realidad ante la cual las instituciones que no reaccionen se quedarán rezagadas, a riesgo de desaparecer. Pero la industria bancaria como tal es tan grande y poderosa que absorbe buena parte de estas iniciativas a través de alianzas o productos propios para seguir al frente del negocio.

Además, muchas fintech dependen todavía de la banca tradicional o del dinero en efectivo, pero son muy eficientes en el tema de inclusión financiera. Muchas personas no tienen una cuenta bancaria, pero movilizan su dinero a través de Mercado Pago, la herramienta de Mercado Libre que ya mueve 7.600 millones de dólares trimestrales en América Latina.

Tanto Mercado Libre como Ualá o Nubi, se apoyan en gigantes como Visa y Mastercard para la emisión de tarjetas y que  estas tengan el mismo estatus de una emitida por un banco, aunque ninguno intervenga en el proceso.

Por otro lado, las dos gigantes gestoras de pago, desarrollan sistemas cada vez más sofisticados, cuya plataforma es el fintech y que busca facilitar las transacciones.

Otros titanes financieros que se adaptan son las casas de cambio o empresas de envío como Western Union que ya permite hacer transferencias en línea, lo que antes requería ubicar un local y entregar el dinero en efectivo. En América Latina, y en especial ante restricciones legales, emprendimientos como AirTM buscan romper con el cerco para la libre compra y venta de divisas, proveyendo una plataforma para que las personas hagan sus transacciones.

América Latina es una de las regiones donde prosperan con más fuerza las fintech en especial por los bajos niveles de bancarización y la alta adopción de teléfonos inteligentes (una pieza clave). A esto se une la intención de los gobierno de dar una apertura a estas iniciativas, muchas veces acompañadas o financiadas por grandes bancos.

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Founder of ZoeGeop Technologies. Apasionado por la tecnología, emprendedor, investigador y player innato. Creyente de la posibilidad que todos tenemos para lograr lo que nos propongamos con una pizca de enfoque y disciplina.

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